Hola Faunáticos. Hoy voy a contaros las cosas que tenéis que tener en cuenta antes de tener un agapornis.

Los agapornis son aves psitácidas, de la familia de los loros, vienen de África y tenemos varias especies. Las más comunes del mercado son Fischer, Personata y Roseicollis, aunque hay bastantes más.

Tika posando para la ocasión

¿Qué cosas tenéis que tener en cuenta antes de compraros o adoptar un agapornis? Tenéis que tener en cuenta, lo primero, que son pájaros y como todos los pájaros, manchan mucho. Los agapornis sueltan plumas que se van a esparcir por el aire por toda la casa. También tiran mucha comida, ya que la función de los pájaros en el ecosistema es esparcir las semillas de los árboles para que vayan extendiéndose y por lo tanto vais a tener el suelo por la zona de la jaula lleno de cáscaras de semillas y restos de comida. Hay algunos truquillos para que manchen un poquito menos, de los que hablaré de ellos en otro post. A pesar de estos trucos van a manchar, más o menos, pero tenéis que tener claro que van a manchar.

Otra cosa importante es que son ruidosos. Todos los pájaros son «ruidosos», siempre los podéis oír, aunque estéis en una ciudad siempre se oyen los pájaros en la calle, pero algunos, como los canarios, tienen un canto «bonito», agradable y no es el caso de los agapornis, más bien son como chirridos. Es cuestión de gustos, a mi no me desagrada demasiado, pero todos los pájaros, tanto los canarios como los agapornis, llega un momento en que se ponen como locos a piar y te pueden volver la cabeza loca, así que tenéis que tenerlo en cuenta. No significa que no se puedan tener, si no que hay que tenerlos en un lugar en el que no te molesten. No los puedes tener a lo mejor en el salón, que no te dejarán ver la tele o tener una conversación con alguien, o sí, si quieres tenerlos…pero tienes que tener en cuenta que van a ser ruidosos, hay que tenerlos en un sitio en el que no te molesten el sonido que hacen porque lo van a hacer muy a menudo.

Tika y Peeta picándome «cariñosamente»

Como he dicho, son de África y eso significa que son aves que necesitan calor, no podemos tenerlas por ejemplo, si vivís en la parte norte de España, como es mi caso en León, no pueden estar en una terraza de exterior porque llegado el invierno, hace demasiado frío. No pueden estar en un sitio en el que vayáis a tener las ventanas abiertas, donde les den corrientes de aire, porque pueden enfermar fácilmente y morir. Tienen que estar en un sitio de la casa calentito, y en verano, o si vivís en el sur, podéis tenerlos en pájareras en el exterior, en la calle, en la terraza… pero, lo dicho, no pueden pasar frío, no están hechos para el clima que tenemos aquí. Son aves que necesitan compañía, es decir, no podemos tener ese pájaro metido en una jaula y olvidarnos de él más que cuando pasemos de vez en cuando. Tenemos que prestarle atención sobre todo si tenemos uno. Si tenemos más de uno, entre ellos se entretendrán, se podrán distraer más y no requerirá tanto nuestra atención, aunque siempre lo agradecerán. Un pájaro sólo, si está donde no le presten atención va a ponerse enfermo, va a estar triste y va a tener problemas como el picaje, que se autoarranca las plumas así que si no le vais a hacer caso, no lo compréis. Es un pájaro que va a vivir bastante tiempo y tenéis que tenerlo en cuenta antes de comprarlo.

Peeta y Ecco de polluelos

Lo más curioso y que me llamó la atención de estos pájaros es que puedes criarlos tu mismo a mano, pájaros papilleros que se les llama, ya os explicaré en otro post cómo hacerlo, son pájaros que a los pocos días de vida, los coges y les das de comer mediante una papilla especial para ellos. Estos pájaros se harán mucho más a ti, se dejarán coger, los podrás sacar fuera de la jaula, serán más fáciles de adiestrar que uno salvaje, que aunque también se puede, no llega a alcanzar el mismo grado de confianza que un pájaro criado por ti. En mi caso todos los agapornis con los que empecé eran papilleros y dicen que los pájaros papilleros son más difíciles de reproducir porque no ven a los demás pájaros como iguales si no que ellos ven a los humanos, que son los que los han criado, como parte de su misma especie. Si, como hice yo, criáis más de un papillero a la vez, aunque se adapten a ti, también van a reconocer a sus congéneres y no vas a tener problemas de juntarlos luego con más pájaros. Si crías a uno sólo, ese si que va a ser más dependiente de ti, te verá como su pareja y vas a tener que hacerle mucho caso si no quieres que coja una depresión y se muera. Les llaman el pájaro del amor a los agapornis, inseparables, dicen que tienen una pareja para toda la vida, no es cierto. Sí que es verdad que tienen un vínculo muy fuerte con esa pareja y que si ésta muere ellos pueden llegar a morir de tristeza por lo dicho, necesitan compañía, pero si les das otro pájaro con el que emparejarse, van a cambiar de pareja. No suelen cambiar mientras ya la tienen pero si los separases y les pusieses otro, no habría ningún problema, así que ese mito de que si se muere su pareja ese pájaro también se muere es falso. El reto que yo tenía con estos agapornis era conseguir que criasen ya que dicen que es más difícil que se reproduzcan, incluso imposible, los pájaros papilleros. Puedo deciros con alegría que lo he conseguido, probando que los agapornis papilleros pueden no sólo reproducirse, si no ser muy buenos padres. Son pájaros que tienen un instinto reproductor muy fuerte, es una experiencia muy bonita verlos criar así que antes de comprar el pájaro tenéis que tener en cuenta si queréis reproducir sobre todo si es papillero, ya que en el caso de que tengáis un pájaro papillero después es más difícil juntarlo con otro pájaro. Si los has criado desde pequeños con otros agapornis no hay problema, pero si ese pájaro está hecho a ti, luego va a tener problemas de socialización con otros pájaros, así que hay que tenerlo en cuenta antes de comprar el agapornis.

Por lo demás son pájaros cariñosos, en el caso de los machos más que las hembras, las hembras son un poco más territoriales, más picoteras, no les gusta que les metas la mano en su jaula, en su territorio y no son como un perro o un gato, no son pájaros que quieran que les acaricies mucho. Cada uno tiene su personalidad pero en general les gusta posarse en tu hombro, en tu mano, pero no los puedes estar acariciando todo el tiempo porque probablemente te piquen. Normalmente ellos te avisarán antes para que les dejes tranquilos.

Hembra roseicollis criada en nuestro aviario

Otra cosa que tenéis que tener en cuenta muy importante es que lo rompen todo, tienen un pico muy fuerte, que les gusta mucho usarlo y fácilmente romperán un montón de perchas, de comederos, juguetes… un montón de cosas. Así que hay que vigilarlos si los soltáis para que no rompan algo de valor. Un picotazo de ellos duele bastante, sin ser grave, aunque no suelen intentar atacarte si no más bien te dan picotazos de advertencia cuando no quieren que hagas algo. Son muy inteligentes, capaces de repetir sonidos y palabras muy sencillas. También son excelentes escapistas, así que hay que asegurarse de que las puertas de la jaula queden bien cerradas o ponerles un llavero para evitar sustos.

Espero que os sirva este post a muchos para decidiros por tener un agapornis o en el caso de que os deis cuenta de que es mejor no tenerlo, no es vuestra mascota ideal, mejor darse cuenta antes y no después abandonar a ese animal o tenerlo en malas condiciones. Espero que os haya gustado, si es así compartidlo para llevar esta información al mayor número de gente posible.

¡Un saludo Faunáticos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *